Cómo conservar un Roscón de Reyes

Cómo conservar un Roscón de Reyes

Conservar un Roscón de Reyes correctamente es clave para mantener su frescura, aroma y textura esponjosa. La mejor forma de hacerlo es guardarlo en un lugar fresco, protegido del aire y lejos de fuentes de calor. Si el roscón tiene relleno, como nata o trufa, debe mantenerse en el frigorífico dentro de un recipiente hermético. En el caso de los roscones sin relleno, se recomienda envolverlos en film transparente o guardarlos en una bolsa de cierre hermético para evitar que se sequen. También puede congelarse: basta con envolverlo bien y descongelarlo a temperatura ambiente unas horas antes de consumirlo. Siguiendo estos consejos, podrás disfrutar de tu roscón como recién hecho durante varios días