El Roscón de Reyes tiene su origen en celebraciones romanas dedicadas al solsticio de invierno, donde se elaboraban tortas dulces para festejar la llegada de la luz. Con el tiempo, la tradición evolucionó y, durante la Edad Media, se integró en las festividades cristianas del Día de Reyes. La figura sorpresa, hoy tan característica, comenzó como un símbolo de prosperidad y buena fortuna para quien la encontraba. En España, el roscón se convirtió en un dulce imprescindible de la Navidad gracias a su masa aromática, su textura esponjosa y su carácter festivo. Hoy, sigue siendo un símbolo de unión familiar y tradición que se transmite de generación en generación.
Historia del Roscón